Qué ver en un día en Winchester 2


Reino Unido es un país repleto de pequeñas ciudades que esconden siglos de historia y tradición, y que tienen mucho más que ofrecer de lo que el visitante en principio pudiera pensar. Éste es el caso de Winchester, una ciudad de apenas 40.000 habitantes del condado de Hampshire (en el sur de Inglaterra), que llegó a ser capital del importante reino de Wessex, hasta que Londres le quitó el puesto tras sufrir un incendio en el siglo XII.

Aunque me avergüenza reconocerlo, no supe de la existencia de Winchester hasta hace apenas un par de meses, y eso que vivo a una hora en tren. Así que aprovechando que no tenía ningún otro plan para el puente de Semana Santa, y que ya tenía mono de viajar, el sábado pasado cogí mi cámara de fotos y mi gorro de lana y me dispuse a pasar un día maravilloso en Winchester.

 

Al llegar, como suelo hacer, busqué la Oficina de Turismo y me cargué de folletos y mapas para no perderme nada. Justo enfrente está la estación de autobuses, donde por el “módico” precio de 6.50 libras cogí un bus a Chawton, donde Jane Austen pasó los últimos 8 años de su vida y donde han convertido su antigua casa en un completo museo. Al coger el autobús, es muy importante que le pidáis al conductor que os avise de dónde tenéis que bajaros, porque no hay ninguna señal ni indicación. Os parará en una rotonda y si os dice que sigáis un camino que sale de la derecha, no le hagáis caso! Lleva a un campo de ovejas vallado y con candado enorme que os obligará a dar la vuelta. En lugar de eso, dad media vuelta, cruzad la rotonda, y seguid la calle principal todo recto. La casa se encuentra a unos 5 minutos.

El pueblo de Chawton es tal y como me lo imaginado: igual que los pueblos que salen en las películas de Jane Austen, pero con coches aparcados (no todo podía ser perfecto), y la casa-museo es una auténtica maravilla. Al entrar está la tienda, donde hay que comprar las entradas (Jane Austen’s House Museum: 7 libras). Un truco maravilloso que he descubierto es que si enseñáis un carnet de estudiante os hacen descuento en muchísimos lugares de UK, da igual que sea español y normalmente no se fijan en la fecha de caducidad (y ahí voy yo sacando mi carnet de la universidad de hace más de tres años XD). Dentro del museo encontraréis todo tal cual estaba cuando Jane Austen vivió allí, con toda clase de detalles y curiosidades. Como me gustó tanto, escribiré un post íntegro acerca del museo.

Ya de vuelta en Winchester me dirigí a la catedral (Winchester Cathedral: 6 libras), una de más bonitas del país según mi opinión. Puede presumir de ser la catedral gótica europea con la nave más larga y un claro ejemplo del llamado “gótico perpendicular”, estilo inglés que se caracteriza por su énfasis en las líneas rectas. La catedral contiene todo tipo de vidrieras, relieves, estatuas y detalles que te dejarán con la boca abierta, por no hablar de su magnífica librería. Además, alberga la tumba de Jane Austen, y actualmente recoge una exposición de los distintos lugares en los que vivió.

La siguiente parada fue, como no, la  que fue la casa de Jane Austen durante su estancia en Winchester en las últimas seis semanas de su vida. Se encuentra en College Street y actualmente es una vivienda privada marcada con una placa indicativa. Al final de la calle a mano izquierda se encuentran las ruinas de Castillo de Wolveseley (Wolveseley Castle: entrada gratuita), construido en el siglo XII y que albergó , entre otros eventos, la boda de María I con Felipe II de España. El castillo debe su nombre (wolf es lobo en inglés) a una leyenda que cuenta que el rey Sajón exigía un pago anual de 300 cabezas de lobos.

Al finalizar la visita, volví a High Street, entré en algunas tiendas, compré algo de comer y seguí hasta el llamado Great Hall (donativo: 1.50 libras), la única parte del llamado Castillo de Winchester que queda en pie, y que acoje la Mesa Redonda del Rey Arturo. Sí, has leído bien: La Mesa Redonda del Rey Arturo. Y la tienen ahí, colgada de una pared, enorme, hecha de mármol verde y beige, con una imagen del Rey Arturo presidiendo y los nombres de todos los caballeros indicando dónde debían sentarse. Dicen que ésta no es la original, sino que es una copia de hace unos 700 años, pero aún así es una auténtica pasada (no hay otra palabra para describirla) y merece la pena ir hasta Winchester sólo para verla.

El Great Hall cuenta además con adornos un tanto bizarros como una estatua gigantesca de la reina Victoria, un relieve en madera de la reina Isabel, unas puertas de hierro al más puro estilo Juego de Tronos, o varios posters acerca de las características de cada uno de los caballeros del Rey Arturo. Al fondo a la derecha está la tienda de regalos, donde compré dos posavasos super bonitos (de la mesa redonda, por supuesto), y de ahí a la estación de tren y vuelta a casa.

De todas las ciudades en las que he estado en Reino Unido, quizá Winchester sea la que más me ha sorprendido. Tiene ese encanto de ciudad pequeña inglesa y al mismo tiempo varias atracciones turísticas que hacen que siempre merezca la pena volver. No es un destino para pasar más de un día, pero si buscas una escapada rápida y diferente, sin duda te recomiendo visitar Winchester.

 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Deja un comentario

2 Comentarios en “Qué ver en un día en Winchester