Viajes por Reino Unido, España y el mundo

Río Shopping y la leyenda de los autobuses fantasma

El pasado 21 de Septiembre Río Shopping abrió sus puertas en Valladolid, convirtiéndose en el sexto centro comercial más grande de España. Situado en Arroyo de la Encomienda, incluyendo a IKEA, el centro comercial cuenta con 124 locales abiertos, 107 de los cuales son tiendas comerciales, 16 de cafetería y restauración y unos cines con 10 salas y 1.700 butacas. Todas estas instalaciones generan un volumen de 1.600 empleos directos y 400 indirectos, a los que hay que sumar los 2.400 puestos de trabajo surgidos durante el periodo de construcción, según publicaba El Norte de Castilla. Casi nada.

La última vez que estuve en Valladolid fue hace unos dos años, y la semana pasada tuve la suerte de encontrarme un vuelo de vuelta a Londres por sólo 20 euros (viva Ryanair, digan lo que digan!), así que me metí un madrugón el día antes de mi vuelo y me fui para allá a recordar mis tiempos universitarios 🙂

Por la mañana visita al Campo Grande, chocolate con churros, la mejor pulguita de jamón del mundo, y cañas en el mítico Penicilino. Nadie hace planes como mi amiga L! Y por la tarde, reunión con mis amigas turismiólogas 5 años después de acabar la carrera! Como acababan de inaugurar el Río Shopping estaba bastante claro a dónde había que ir, ¿no?

Pues la leyenda cuenta que La Regional ofrecía autobuses gratis desde la Plaza de Poniente, Estación de Autobuses y El Corte Inglés cada hora para llegar al centro comercial. Una hora y media después de estar esperando en la Estación de Autobuses, y tras preguntar a todo el mundo que andaba por allí como nosotras, empezamos a sospechar que igual era mejor coger uno de los de pago, también de La Regional, por supuesto, que salían cada cuarto de hora.

Llegamos, vamos al Ikea, nos quedamos con las ganas de llevarnos media tienda, damos una vuelta por el centro comercial (donde por cierto nadie compraba nada excepto en el Primark), y a eso de las 8 y media salimos para coger el autobús de vuelta, que teníamos cena con más amigas. Si digo que en la parada del bus había cien personas creo que me corta. A los cinco minutos llega un bus, deja subir a unas 30 personas, cierra la puerta y se marcha. Y los demás seguimos esperando, y esperando, y esperando. Y así pasó como una hora, y llegó un autobús vacío, hizo amago de parar, y siguió su camino. Y seguimos esperando.

Los que seguís mi blog sabréis que no acostumbro a hacer críticas, pero me pareció de auténtica vergüenza que después de hacer publicidad acerca de lo maravilloso que es el transporte público y lo fácil que es ir a Río Shopping, fuese todo una mentira y tuviésemos que esperar más de una hora (hasta que nos fueron a buscar en coche desde Valladolid, sino igual aún estábamos en la parada del bus). Eso sí, el centro comercial muy bonito.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

6 ideas sobre “Río Shopping y la leyenda de los autobuses fantasma”